
La problemática a la que nos enfrentamos como club es enorme.
Esta tarde, la Concejalía nos ha comunicado que nos quita horas de los miércoles y los jueves, por lo que nos ha dejado con las manos atadas, incapaces de proporcionar a nuestros jugadores el entrenamiento adecuado que merecen. Esta situación no solo afecta el desarrollo deportivo de nuestros jugadores, sino que también pone en riesgo el futuro competitivo del club.
Como Entrenadores y Directivos, estamos comprometidos con el crecimiento y el éxito de nuestros jugadores. Sin embargo, sin los horarios necesarios para llevar a cabo sesiones de entrenamiento efectivas y consistentes, nos encontramos en una posición precaria.
Es urgente que se establezca un reunión entre la Concejalía y el club para encontrar soluciones viables que satisfagan las necesidades de ambas partes.
Esto puede implicar la búsqueda de alternativas temporales o la exploración de otras instalaciones disponibles en la ciudad. Es necesario un enfoque colaborativo y orientado hacia el bienestar de los jóvenes deportistas.